¿Por qué Dios nos prueba?
Por su obediencia: Siempre el desobedecer a Dios traerá dolorosas consecuencias, muchos de nosotros desobedecemos y no n
os damos cuenta, hasta cuando comenzamos a sufrir por ello.
Dios lo permite todo, y eso sucedió con Israel, Vivían aterrorizados por la invasión que los madianistas habían hecho en su tierra, confinados a vivr en cuevas y sin mucha provisión de comida. Dios había comenzado a pasarles la factura de un pacto que habían violado: Habían desobedecido:
Os libré de mano de los egipcios, y de mano de todoso los que ps afligieron, a los cuales eché de delante de vosotros, y en cuevas y sin mucha provisión de comida.
Dios había comenzado a pasarles la factura de un pacto que habían violado: Habian desobedecido: Os libré de mano de los egipcios, y de mano de todos lo que os afligieron, a los cuales eché de delante de vosotros, y os di su tierra; y os dije: Yo soy Jehová vuestro Dios; no temáis a los dioses de los amorreos, en cuya tierra habitás; pero no habéis obedecido a mi voz: ( jueces 6:9-10).
Dios es fiel a su Palabra y promesa, pero también es un Dios justo, las pruebas que vienen muchos veces a nuestra vida son como resultado de nuestra desobediencia y el Señor las permite para hacernos ve el error de fallarle, y volvernos a él.
Para enderezar nuestra vida y restaurarla: Nuestro Dios es puro amo, pero también él tiene sus leyes inquebrantables y es justo. Si bien es cierto puede cumpliendo la ley a la perfección, pero si podemos vivir tratando de agradar a Dios en todo y en quebrantar esa ley a la perfección, pero si podemos vivir tratando de agradar a Dios en todo y en quebrantar esa ley lo menos posible.
Cada tentación que enfrentamos nos conduce a una vida impura, y esa es la vida que Dios quiere a través de las pruebas, enderezarla y restaurarla: Conozco, oh jehová, que tus juicios son justos, y que conforme a tu fidelidad me aflijiste. ( Salmos 119:75) Seguir la justicia de Dios nos lleva a una vida modelo, pero quebrantarla nos lleva a una vida de miseria y nos hace desviarnos del camino del Señor.
Saquémosle el máximo provecho a la prueba que enfrentamos en este momento y volvámonos a Dios, tan pronto lo hagamos el comenzara a enderezar nuestra vida y la restaurar.
PARA QUE APRENDAMOS A CONFIAR EN ÉL: Jeremías fue el profeta que Dios mando a Israel, un pueblo que se había alejado completamente del Señor. Pero los mismos israelitas habían hecho de Jeremías un hombre sin esperanza y quizás resignado a morir irremisiblemente. Este profeta enfrento una de las peores pruebas, porque fue puesto en un pozo en el cual moriría ahogado en agua con heces, había perdido completamente la esperanza, pero Dios permitió esa prueba para que aprendiera a confiar aún más en Él:
Past. Giovanni Barrera.