De la tristeza a la sonrisa – 2

1. El pasado es pasado y Cristo te ha hecho nueva persona.

No puedes pasarte la vida pensando en las cosas que no debiste hacer o las que debiste hacer. Lo hecho, hecho esta y debes de estar consciente que te enfrentaras a resultados de todas las decisiones que tomaste ene el pasado, aunque eso no significa que las enfrentaras sola, porque ahora eres propiedad de Cristo, por lo tanto todo es nuevo a partir del momento en el que le entregaste tu vida a Él. La Biblia dice: “Esto significa que todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una persona nueva. La vida antigua ha pasado, ¡una nueva vida ha comenzado!” 2 Corintios 5:17 (Nueva Traducción Viviente).

2. Lo que hiciste por mal que estuviera, si ya le pediste perdón a Dios, él ya te perdono. Hay muchos que no se creen perdonados porque consideran que lo que hicieron estuvo demasiado mal. Tienes que entender que cuando Dios te perdona, su perdón es un perdón: TOTAL, a tal punto que dice la Biblia: “Yo soy el que por amor a mí mismo borra tus transgresiones y no se acuerda más de tus pecados” Isaías 43:25 (Nueva Versión Internacional).

3. Tienes que dejar atrás todo eso que nada bueno te trae y proseguir hacia la meta. El Apóstol Pablo lo tenía muy claro y decía: “No, amados hermanos, no lo he logrado, pero me concentro sólo en esto: olvido el pasado y fijo la mirada en lo que tengo por delante, y así avanzo hasta llegar al final de la carrera para recibir el premio celestial al cual Dios nos llama por medio de Cristo Jesús” Filipenses 3:13-14 (Nueva Traducción Viviente).

4. Trata de pensar en lo bueno. A veces creemos que imposible pensar en otra cosa, cuando nuestra mente esta cautivada por lo negativo, pero los pensamientos que en nuestra mente se anidan son producidos por lo que vemos, oímos o vivimos, nosotros podemos cambiar eso a través de buenas prácticas, no hay manera de vencer al mal que a través del bien, por lo tanto el Apóstol Pablo nos da un consejo: “Finalmente, hermanos, piensen en todo lo que es verdadero, en todo lo que merece respeto, en todo lo que es justo y bueno; piensen en todo lo que se reconoce como una virtud, y en todo lo que es agradable y merece ser alabado” Filipenses 4:8 (Traducción en lenguaje actual).

5. Recuerda, la posición en la que Cristo te tiene hoy en día. Ahora tú eres un hijo o una hija de Dios, ahora tú eres un Príncipe o una Princesa porque tu Padre es el Rey de reyes y Señor de señores, por lo tanto tienes que comprender que ahora Él vive en ti, por lo tanto TODO lo puedes porque Él es tu fortaleza. El Apóstol Pablo decía: “En realidad, también yo he muerto en la cruz, junto con Jesucristo. Y ya no soy yo el que vive, sino que es Jesucristo el que vive en mí. Y ahora vivo gracias a mi confianza en el Hijo de Dios, porque él me amó y quiso morir para salvarme” Gálatas 2:20 (Traducción en lenguaje actual).

P-Enrique Monterroza.

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