Con dolor o sin dolor, tienes que seguir hacía al frente
Dios te va a llevar a un punto en tu vida en el cual entenderás que, con heridas o sin heridas, tienes que moverte hacia adelante.
Con dolor o sin dolor, tienes que seguir hacia al frente.
Con gente a tu alrededor o solo, tienes que continuar hacia lo que Dios tiene para ti. No puedes detenerte, Dios puede ponerte en pausa, o en movimiento.
«Hay caminos que al tu caminar se van abrir, y hay caminos que porque tú nunca te animaste a caminar nunca se van a abrir».
